Mujeres de Vía Campesina Brasil ingresan a predio de Stora Enso y talan sus eucaliptos
Integrante de la Vía Campesina planta un árbol nativo en predio de Stora Enso, en la madrugada de este martesCerca de 900 mujeres de la Vía Campesina Brasil ocuparon este martes temprano la estancia Tarumã, situada en el municipio de Rosário do Sul (estado de Rio Grande do Sul) y perteneciente a la transnacional sueco-finlandesa Stora Enso, en lucha contra el "agronegocio" y a favor de la soberanía alimentaria. A eso de las 6 de la mañana las mujeres campesinas ingresaron al predio, de unas 2100 hectáreas y cercano a la frontera con Uruguay, y empezaron inmediatamente a cortar los eucaliptos plantados por Stora Enso y a plantar árboles nativos.
A cuatro días de que se celebre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las mujeres de la Vía Campesina difundieron un comunicado en el que aseguran: "Nuestra acción es legítima. Stora Enso es la ilegal. Plantar ese desierto verde en la faja de la frontera es un crimen contra la ley de nuestro país, contra el bioma pampa y contra la soberanía alimentaria de nuestro Estado que cada vez tiene menos tierras para producir alimentos".
"Estamos arrancando lo que es malo y plantando lo que es bueno para el medio ambiente y para el pueblo 'gaúcho' (como se conoce a la gente de Rio Grande do Sul)", agregan.
La Vía Campesina es una red de organizaciones de trabajadores agrícolas de todos los continentes. En Brasil está integrada por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), el Movimiento de Pequeños Agricultores, el Movimiento de Afectados por Represas, el Movimiento de Mujeres Campesinas y la Comisión Pastoral de la Tierra, entre otros grupos.
Según explican las mujeres de la Vía Campesina Brasil, la ley brasileña estipula que los extranjeros no pueden tener tierras a menos de 150 kilómetros de la frontera de Brasil con otros países. Sin embargo, Stora Enso pretende tener una base forestal de más de 100 000 hectáreas cerca de la frontera que separa Rio Grande do Sul de Uruguay. En ese país sudamericano la corporación forestal y celulósica tiene también miles de hectáreas plantadas.
Inicialmente Stora Enso intentó comprar tierras utilizando a su subsidiaria Derflin, que justamente por ser extranjera no consiguió que se le otorgaran los predios legalmente. Fue entonces que Stora Enso creó una empresa “ficticia”, la agropecuaria Azenglever, que compra las tierras en nombre de la compañía sueco- finlandesa.
Los dueños de Azenglever son dos importantes funcionarios de Stora Enso, asegura la Vía Campesina. "Ellos se transformaron en los mayores latifundistas del Estado, siendo propietarios de más de 45 000 hectáreas", dice el comunicado difundido hoy. "Esa operación ilegal es de conocimiento de los Ministerios Públicos Estadual y Federal, del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria, de la Policía Federal, pero nada fue hecho en concreto para impedir el avance del desierto verde", agrega.
La Vía Campesina también está divulgando hoy documentos que confirman la estrategia de Stora Enso para eludir la ley brasileña y comprar tierras cerca de la frontera con Uruguay, a menos de los 150 kilómetros que establece la norma para los extranjeros. Los trabajadores agrícolas brasileños accedieron a un intercambio de correos electrónicos entre el abogado de Stora Enso, Valdo Cestari de Rizzo, el director forestal de la compañía, João Borges, y el vicepresidente de la empresa para América Latina, Otávio Pontes.
Con el cambio de estrategia la compra de tierras la realiza Azenglever, que en teoría tendría capital a nombre de personas físicas brasileñas, pero que en la práctica adquiere las tierras para Stora Enso, sin necesidad de la autorización del Consejo de Defensa Nacional.
Frente a los eucaliptos caídos se levantan los reclamos
Las Mujeres de la Vía Campesina reclaman a las autoridades brasileñas que se anulen las compras de tierras realizadas ilegalmente por Stora Enso en la faja fronteriza con Uruguay y la expropiación de esas áreas para la reforma agraria. "Solamente en las 45 000 hectáreas que están a nombre de la empresa ‘ficticia’ Azenglever daría para asentar cerca de 2000 familias, generando 6000 empleos directos. Actualmente 2500 familias campesinas están acampadas en Rio Grande do Sul y el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria alega no tener tierras para concretar su asentamiento", dice el documento de las agricultoras.
Las campesinas piden además que se retiren los proyectos presentados en el Congreso brasileño que proponen la reducción de la faja de frontera. "Para el pueblo 'gaúcho' esa reducción de faja de frontera sólo provocará aumento del éxodo rural, del desempleo, de la destrucción ambiental y el fin de la soberanía alimentaria, porque faltará tierra para producir alimentos", expresan.
Aracruz y Stora Enso: la lucha contra el agronegocio
Las mujeres de la Vía Campesina Brasil se lamentan de que en el país los recursos naturales están actualmente en manos de las empresas multinacionales del agronegocio, al tiempo que la población tiene cada vez menos acceso a la tierra, el agua y los alimentos. "Nosotras somos las primeras en ser expulsadas de las actividades agrícolas en las áreas en las que avanza el agronegocio", aseguran.
Explican que su trabajo es importante en la agricultura campesina porque saben producir alimentos, pero en la actualidad se las desconoce porque las empresas del agronegocio no están interesadas en producir comida sino en obtener ganancias, transformando el campo en "desiertos verdes" de eucaliptos, de soja, de caña de azúcar. Los monocultivos de eucaliptos para la producción de pasta de celulosa son de los que más espacio han ganado en Rio Grande do Sul.
"Las empresas de celulosa están cerrando fábricas en Estados Unidos y Europa y están viniendo para América Latina. Aquí encuentran mucha tierra, agua, clima favorable y gobiernos dispuestos a atender sus intereses. Más del 90 por ciento de la producción de pasta de celulosa en Brasil es para exportación", afirman las campesinas brasileñas en su comunicado.
"De esta forma, reducimos la producción de comida, destruimos la biodiversidad, aumentamos la pobreza y la desigualdad para atender la demanda de lucro de las empresas y un estilo de vida consumista en los países ricos. Ese es el papel horroroso que Brasil cumple hoy en el mundo", sentencian.
Las mujeres de la Vía Campesina son conscientes de los riesgos que asumen cuando deciden realizar una movilización como la de este martes temprano en la mañana, en la que ingresaron a un predio de una gran corporación transnacional y destruyeron sus plantaciones. "Sabemos que por luchar contra el desierto verde podemos sufrir la represión del gobierno gaúcho. Es práctica de ese gobierno tratar a los movimientos sociales como criminales y proteger a las empresas que cometen crímenes contra la sociedad", expresan.
Apenas dos años atrás, 2000 mujeres de la Vía Campesina entraron en un vivero de la empresa Aracruz Celulosa en Rio Grande do Sul, destruyendo miles de plantas de eucalipto. Esta acción -llevada a cabo el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora- era una forma de protestar contra la expansión de los monocultivos de eucalipto, de “romper el silencio del desierto verde”, en palabras de la investigadora del grupo ETC Silvia Ribeiro.
Ya en ese entonces, se levantaron acusaciones penales contra dirigentes de la Vía Campesina, y desde la prensa –tanto del Estado como de Brasil- se atacó a los campesinos, a los que se acusó, entre otras cosas, de “vándalos” e “inmorales”. Sin embargo, pese a ese ataque violento pero infundado, la Vía Campesina declaró que la lucha continuaba.
“La acción de las mujeres de la Vía Campesina, realizada el Día Internacional de la Mujer, será un marco para las futuras generaciones en la defensa de la vida en la Tierra”, declaraba en ese entonces Vía Campesina, a través de un comunicado.
Ahora, sabiendo que la represión fue y es una respuesta común de las autoridades ante las demandas de los movimientos sociales, alertan que van a resistir, y que su lucha es en defensa de la vida de las personas y del medio ambiente.
"Estamos aquí cerca de 900 mujeres, pero cargamos la energía y el coraje de las miles de campesinas que en todo el mundo luchan contra la mercantilización de las riquezas naturales y de la vida. Como decía la compañera sin tierra Roseli Nunes, asesinada cobardemente en marzo de 1987 aquí en Rio Grande do Sul, preferimos morir luchando en lugar de morir de hambre", sentencian las agricultoras.
Tomado de Radio Mundo Real, 04/03/2008
http://www.radiomundoreal.fm/rmr/?q=es/node/24702
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Grupo Guayubira
Maldonado 1858
Montevideo 11200 - Uruguay
tel: 413 2989 - fax: 410 0985
http://www.guayubira.org.uy
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miércoles, 5 de marzo de 2008
Mujeres de Vía Campesina Brasil ingresan a predio de Stora Enso y talan sus eucaliptos
Mujeres de Vía Campesina Brasil ingresan a predio de Stora Enso y talan sus eucaliptos
Integrante de la Vía Campesina planta un árbol nativo en predio de Stora Enso, en la madrugada de este martesCerca de 900 mujeres de la Vía Campesina Brasil ocuparon este martes temprano la estancia Tarumã, situada en el municipio de Rosário do Sul (estado de Rio Grande do Sul) y perteneciente a la transnacional sueco-finlandesa Stora Enso, en lucha contra el "agronegocio" y a favor de la soberanía alimentaria. A eso de las 6 de la mañana las mujeres campesinas ingresaron al predio, de unas 2100 hectáreas y cercano a la frontera con Uruguay, y empezaron inmediatamente a cortar los eucaliptos plantados por Stora Enso y a plantar árboles nativos.
A cuatro días de que se celebre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las mujeres de la Vía Campesina difundieron un comunicado en el que aseguran: "Nuestra acción es legítima. Stora Enso es la ilegal. Plantar ese desierto verde en la faja de la frontera es un crimen contra la ley de nuestro país, contra el bioma pampa y contra la soberanía alimentaria de nuestro Estado que cada vez tiene menos tierras para producir alimentos".
"Estamos arrancando lo que es malo y plantando lo que es bueno para el medio ambiente y para el pueblo 'gaúcho' (como se conoce a la gente de Rio Grande do Sul)", agregan.
La Vía Campesina es una red de organizaciones de trabajadores agrícolas de todos los continentes. En Brasil está integrada por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), el Movimiento de Pequeños Agricultores, el Movimiento de Afectados por Represas, el Movimiento de Mujeres Campesinas y la Comisión Pastoral de la Tierra, entre otros grupos.
Según explican las mujeres de la Vía Campesina Brasil, la ley brasileña estipula que los extranjeros no pueden tener tierras a menos de 150 kilómetros de la frontera de Brasil con otros países. Sin embargo, Stora Enso pretende tener una base forestal de más de 100 000 hectáreas cerca de la frontera que separa Rio Grande do Sul de Uruguay. En ese país sudamericano la corporación forestal y celulósica tiene también miles de hectáreas plantadas.
Inicialmente Stora Enso intentó comprar tierras utilizando a su subsidiaria Derflin, que justamente por ser extranjera no consiguió que se le otorgaran los predios legalmente. Fue entonces que Stora Enso creó una empresa “ficticia”, la agropecuaria Azenglever, que compra las tierras en nombre de la compañía sueco- finlandesa.
Los dueños de Azenglever son dos importantes funcionarios de Stora Enso, asegura la Vía Campesina. "Ellos se transformaron en los mayores latifundistas del Estado, siendo propietarios de más de 45 000 hectáreas", dice el comunicado difundido hoy. "Esa operación ilegal es de conocimiento de los Ministerios Públicos Estadual y Federal, del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria, de la Policía Federal, pero nada fue hecho en concreto para impedir el avance del desierto verde", agrega.
La Vía Campesina también está divulgando hoy documentos que confirman la estrategia de Stora Enso para eludir la ley brasileña y comprar tierras cerca de la frontera con Uruguay, a menos de los 150 kilómetros que establece la norma para los extranjeros. Los trabajadores agrícolas brasileños accedieron a un intercambio de correos electrónicos entre el abogado de Stora Enso, Valdo Cestari de Rizzo, el director forestal de la compañía, João Borges, y el vicepresidente de la empresa para América Latina, Otávio Pontes.
Con el cambio de estrategia la compra de tierras la realiza Azenglever, que en teoría tendría capital a nombre de personas físicas brasileñas, pero que en la práctica adquiere las tierras para Stora Enso, sin necesidad de la autorización del Consejo de Defensa Nacional.
Frente a los eucaliptos caídos se levantan los reclamos
Las Mujeres de la Vía Campesina reclaman a las autoridades brasileñas que se anulen las compras de tierras realizadas ilegalmente por Stora Enso en la faja fronteriza con Uruguay y la expropiación de esas áreas para la reforma agraria. "Solamente en las 45 000 hectáreas que están a nombre de la empresa ‘ficticia’ Azenglever daría para asentar cerca de 2000 familias, generando 6000 empleos directos. Actualmente 2500 familias campesinas están acampadas en Rio Grande do Sul y el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria alega no tener tierras para concretar su asentamiento", dice el documento de las agricultoras.
Las campesinas piden además que se retiren los proyectos presentados en el Congreso brasileño que proponen la reducción de la faja de frontera. "Para el pueblo 'gaúcho' esa reducción de faja de frontera sólo provocará aumento del éxodo rural, del desempleo, de la destrucción ambiental y el fin de la soberanía alimentaria, porque faltará tierra para producir alimentos", expresan.
Aracruz y Stora Enso: la lucha contra el agronegocio
Las mujeres de la Vía Campesina Brasil se lamentan de que en el país los recursos naturales están actualmente en manos de las empresas multinacionales del agronegocio, al tiempo que la población tiene cada vez menos acceso a la tierra, el agua y los alimentos. "Nosotras somos las primeras en ser expulsadas de las actividades agrícolas en las áreas en las que avanza el agronegocio", aseguran.
Explican que su trabajo es importante en la agricultura campesina porque saben producir alimentos, pero en la actualidad se las desconoce porque las empresas del agronegocio no están interesadas en producir comida sino en obtener ganancias, transformando el campo en "desiertos verdes" de eucaliptos, de soja, de caña de azúcar. Los monocultivos de eucaliptos para la producción de pasta de celulosa son de los que más espacio han ganado en Rio Grande do Sul.
"Las empresas de celulosa están cerrando fábricas en Estados Unidos y Europa y están viniendo para América Latina. Aquí encuentran mucha tierra, agua, clima favorable y gobiernos dispuestos a atender sus intereses. Más del 90 por ciento de la producción de pasta de celulosa en Brasil es para exportación", afirman las campesinas brasileñas en su comunicado.
"De esta forma, reducimos la producción de comida, destruimos la biodiversidad, aumentamos la pobreza y la desigualdad para atender la demanda de lucro de las empresas y un estilo de vida consumista en los países ricos. Ese es el papel horroroso que Brasil cumple hoy en el mundo", sentencian.
Las mujeres de la Vía Campesina son conscientes de los riesgos que asumen cuando deciden realizar una movilización como la de este martes temprano en la mañana, en la que ingresaron a un predio de una gran corporación transnacional y destruyeron sus plantaciones. "Sabemos que por luchar contra el desierto verde podemos sufrir la represión del gobierno gaúcho. Es práctica de ese gobierno tratar a los movimientos sociales como criminales y proteger a las empresas que cometen crímenes contra la sociedad", expresan.
Apenas dos años atrás, 2000 mujeres de la Vía Campesina entraron en un vivero de la empresa Aracruz Celulosa en Rio Grande do Sul, destruyendo miles de plantas de eucalipto. Esta acción -llevada a cabo el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora- era una forma de protestar contra la expansión de los monocultivos de eucalipto, de “romper el silencio del desierto verde”, en palabras de la investigadora del grupo ETC Silvia Ribeiro.
Ya en ese entonces, se levantaron acusaciones penales contra dirigentes de la Vía Campesina, y desde la prensa –tanto del Estado como de Brasil- se atacó a los campesinos, a los que se acusó, entre otras cosas, de “vándalos” e “inmorales”. Sin embargo, pese a ese ataque violento pero infundado, la Vía Campesina declaró que la lucha continuaba.
“La acción de las mujeres de la Vía Campesina, realizada el Día Internacional de la Mujer, será un marco para las futuras generaciones en la defensa de la vida en la Tierra”, declaraba en ese entonces Vía Campesina, a través de un comunicado.
Ahora, sabiendo que la represión fue y es una respuesta común de las autoridades ante las demandas de los movimientos sociales, alertan que van a resistir, y que su lucha es en defensa de la vida de las personas y del medio ambiente.
"Estamos aquí cerca de 900 mujeres, pero cargamos la energía y el coraje de las miles de campesinas que en todo el mundo luchan contra la mercantilización de las riquezas naturales y de la vida. Como decía la compañera sin tierra Roseli Nunes, asesinada cobardemente en marzo de 1987 aquí en Rio Grande do Sul, preferimos morir luchando en lugar de morir de hambre", sentencian las agricultoras.
Tomado de Radio Mundo Real, 04/03/2008
http://www.radiomundoreal.fm/rmr/?q=es/node/24702
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Grupo Guayubira
Maldonado 1858
Montevideo 11200 - Uruguay
tel: 413 2989 - fax: 410 0985
http://www.guayubira.org.uy
e-mail: info@guayubira.org.uy
Integrante de la Vía Campesina planta un árbol nativo en predio de Stora Enso, en la madrugada de este martesCerca de 900 mujeres de la Vía Campesina Brasil ocuparon este martes temprano la estancia Tarumã, situada en el municipio de Rosário do Sul (estado de Rio Grande do Sul) y perteneciente a la transnacional sueco-finlandesa Stora Enso, en lucha contra el "agronegocio" y a favor de la soberanía alimentaria. A eso de las 6 de la mañana las mujeres campesinas ingresaron al predio, de unas 2100 hectáreas y cercano a la frontera con Uruguay, y empezaron inmediatamente a cortar los eucaliptos plantados por Stora Enso y a plantar árboles nativos.
A cuatro días de que se celebre el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las mujeres de la Vía Campesina difundieron un comunicado en el que aseguran: "Nuestra acción es legítima. Stora Enso es la ilegal. Plantar ese desierto verde en la faja de la frontera es un crimen contra la ley de nuestro país, contra el bioma pampa y contra la soberanía alimentaria de nuestro Estado que cada vez tiene menos tierras para producir alimentos".
"Estamos arrancando lo que es malo y plantando lo que es bueno para el medio ambiente y para el pueblo 'gaúcho' (como se conoce a la gente de Rio Grande do Sul)", agregan.
La Vía Campesina es una red de organizaciones de trabajadores agrícolas de todos los continentes. En Brasil está integrada por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), el Movimiento de Pequeños Agricultores, el Movimiento de Afectados por Represas, el Movimiento de Mujeres Campesinas y la Comisión Pastoral de la Tierra, entre otros grupos.
Según explican las mujeres de la Vía Campesina Brasil, la ley brasileña estipula que los extranjeros no pueden tener tierras a menos de 150 kilómetros de la frontera de Brasil con otros países. Sin embargo, Stora Enso pretende tener una base forestal de más de 100 000 hectáreas cerca de la frontera que separa Rio Grande do Sul de Uruguay. En ese país sudamericano la corporación forestal y celulósica tiene también miles de hectáreas plantadas.
Inicialmente Stora Enso intentó comprar tierras utilizando a su subsidiaria Derflin, que justamente por ser extranjera no consiguió que se le otorgaran los predios legalmente. Fue entonces que Stora Enso creó una empresa “ficticia”, la agropecuaria Azenglever, que compra las tierras en nombre de la compañía sueco- finlandesa.
Los dueños de Azenglever son dos importantes funcionarios de Stora Enso, asegura la Vía Campesina. "Ellos se transformaron en los mayores latifundistas del Estado, siendo propietarios de más de 45 000 hectáreas", dice el comunicado difundido hoy. "Esa operación ilegal es de conocimiento de los Ministerios Públicos Estadual y Federal, del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria, de la Policía Federal, pero nada fue hecho en concreto para impedir el avance del desierto verde", agrega.
La Vía Campesina también está divulgando hoy documentos que confirman la estrategia de Stora Enso para eludir la ley brasileña y comprar tierras cerca de la frontera con Uruguay, a menos de los 150 kilómetros que establece la norma para los extranjeros. Los trabajadores agrícolas brasileños accedieron a un intercambio de correos electrónicos entre el abogado de Stora Enso, Valdo Cestari de Rizzo, el director forestal de la compañía, João Borges, y el vicepresidente de la empresa para América Latina, Otávio Pontes.
Con el cambio de estrategia la compra de tierras la realiza Azenglever, que en teoría tendría capital a nombre de personas físicas brasileñas, pero que en la práctica adquiere las tierras para Stora Enso, sin necesidad de la autorización del Consejo de Defensa Nacional.
Frente a los eucaliptos caídos se levantan los reclamos
Las Mujeres de la Vía Campesina reclaman a las autoridades brasileñas que se anulen las compras de tierras realizadas ilegalmente por Stora Enso en la faja fronteriza con Uruguay y la expropiación de esas áreas para la reforma agraria. "Solamente en las 45 000 hectáreas que están a nombre de la empresa ‘ficticia’ Azenglever daría para asentar cerca de 2000 familias, generando 6000 empleos directos. Actualmente 2500 familias campesinas están acampadas en Rio Grande do Sul y el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria alega no tener tierras para concretar su asentamiento", dice el documento de las agricultoras.
Las campesinas piden además que se retiren los proyectos presentados en el Congreso brasileño que proponen la reducción de la faja de frontera. "Para el pueblo 'gaúcho' esa reducción de faja de frontera sólo provocará aumento del éxodo rural, del desempleo, de la destrucción ambiental y el fin de la soberanía alimentaria, porque faltará tierra para producir alimentos", expresan.
Aracruz y Stora Enso: la lucha contra el agronegocio
Las mujeres de la Vía Campesina Brasil se lamentan de que en el país los recursos naturales están actualmente en manos de las empresas multinacionales del agronegocio, al tiempo que la población tiene cada vez menos acceso a la tierra, el agua y los alimentos. "Nosotras somos las primeras en ser expulsadas de las actividades agrícolas en las áreas en las que avanza el agronegocio", aseguran.
Explican que su trabajo es importante en la agricultura campesina porque saben producir alimentos, pero en la actualidad se las desconoce porque las empresas del agronegocio no están interesadas en producir comida sino en obtener ganancias, transformando el campo en "desiertos verdes" de eucaliptos, de soja, de caña de azúcar. Los monocultivos de eucaliptos para la producción de pasta de celulosa son de los que más espacio han ganado en Rio Grande do Sul.
"Las empresas de celulosa están cerrando fábricas en Estados Unidos y Europa y están viniendo para América Latina. Aquí encuentran mucha tierra, agua, clima favorable y gobiernos dispuestos a atender sus intereses. Más del 90 por ciento de la producción de pasta de celulosa en Brasil es para exportación", afirman las campesinas brasileñas en su comunicado.
"De esta forma, reducimos la producción de comida, destruimos la biodiversidad, aumentamos la pobreza y la desigualdad para atender la demanda de lucro de las empresas y un estilo de vida consumista en los países ricos. Ese es el papel horroroso que Brasil cumple hoy en el mundo", sentencian.
Las mujeres de la Vía Campesina son conscientes de los riesgos que asumen cuando deciden realizar una movilización como la de este martes temprano en la mañana, en la que ingresaron a un predio de una gran corporación transnacional y destruyeron sus plantaciones. "Sabemos que por luchar contra el desierto verde podemos sufrir la represión del gobierno gaúcho. Es práctica de ese gobierno tratar a los movimientos sociales como criminales y proteger a las empresas que cometen crímenes contra la sociedad", expresan.
Apenas dos años atrás, 2000 mujeres de la Vía Campesina entraron en un vivero de la empresa Aracruz Celulosa en Rio Grande do Sul, destruyendo miles de plantas de eucalipto. Esta acción -llevada a cabo el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora- era una forma de protestar contra la expansión de los monocultivos de eucalipto, de “romper el silencio del desierto verde”, en palabras de la investigadora del grupo ETC Silvia Ribeiro.
Ya en ese entonces, se levantaron acusaciones penales contra dirigentes de la Vía Campesina, y desde la prensa –tanto del Estado como de Brasil- se atacó a los campesinos, a los que se acusó, entre otras cosas, de “vándalos” e “inmorales”. Sin embargo, pese a ese ataque violento pero infundado, la Vía Campesina declaró que la lucha continuaba.
“La acción de las mujeres de la Vía Campesina, realizada el Día Internacional de la Mujer, será un marco para las futuras generaciones en la defensa de la vida en la Tierra”, declaraba en ese entonces Vía Campesina, a través de un comunicado.
Ahora, sabiendo que la represión fue y es una respuesta común de las autoridades ante las demandas de los movimientos sociales, alertan que van a resistir, y que su lucha es en defensa de la vida de las personas y del medio ambiente.
"Estamos aquí cerca de 900 mujeres, pero cargamos la energía y el coraje de las miles de campesinas que en todo el mundo luchan contra la mercantilización de las riquezas naturales y de la vida. Como decía la compañera sin tierra Roseli Nunes, asesinada cobardemente en marzo de 1987 aquí en Rio Grande do Sul, preferimos morir luchando en lugar de morir de hambre", sentencian las agricultoras.
Tomado de Radio Mundo Real, 04/03/2008
http://www.radiomundoreal.fm/rmr/?q=es/node/24702
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sábado, 1 de marzo de 2008
Por que los arboles Geneticamente Modificados no tienen sentido
Desenmarañando las mentiras: por qué los árboles GM no tienen sentido
Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte
Los promotores de los árboles modificados genéticamente intentan convencer a los demás de que la investigación en árboles GM es una tecnología neutral desarrollada por los científicos para resolver algunos de los problemas del mundo. Presentan una serie de argumentos que desvían la atención de los problemas asociados con los árboles GM y los modelos industriales de forestación, con inclusión de los monocultivos forestales.
Steven Strauss es profesor de biología molecular y celular y de genética del Departamento de Ciencia Forestal de la Universidad de Oregón y uno de los principales investigadores en árboles GM del mundo. En 2001, Strauss y sus colegas del Instituto Forestal de Oxford escribieron que las discusiones sobre los árboles GM tienden a ser “altamente polarizadas”:
En los debates, los argumentos a menudo pasan gradualmente de lo biológico a lo ideológico, según la visión del mundo del participante. Aquellos que están en contra del manejo intensivo de la producción de madera, que sienten que la modificación genética es inaceptablemente innatural o que objetan el importante papel de las patentes, y por lo tanto de las corporaciones, en la modificación genética tienden a estar en contra. Aquellos que creen que producir más madera en menos tierra es un objetivo importante tanto en lo ambiental como en lo económico y que aceptan que la tecnología y las grandes corporaciones sigan teniendo un papel importante en la forestación y la agricultura tienden a estar a favor.
Esta declaración también revela mucho sobre la visión del mundo de Strauss y sus colegas de clase media, de sexo masculino, del norte y altamente capacitados. Esta visión del mundo tiene muy poco en común con la realidad a la que se enfrentan los aldeanos que han perdido sus tierras y medios de sustento ante las masivas plantaciones forestales industriales en el Sur. O con la realidad de los trabajadores de las plantaciones que han visto a colegas y amigos envenenarse con las cantidades excesivas de plaguicidas que tienen que fumigar sobre las plantaciones. O con la de los trabajadores que producen carbón vegetal a partir de eucaliptos, en condiciones horrendas, en Brasil.
Los argumentos a favor de los árboles GM no tienen en cuenta las preocupaciones de las personas que viven cerca de las plantaciones. Tampoco están dirigidos a cualquiera que haya escuchado a los pobladores describir sus problemas desde el momento que una empresa de pulpa y papel cubrió su tierra con un monocultivo forestal. Por el contrario, los argumentos de quienes proponen la modificación genética están dirigidos a lectores mal informados que nunca han visto un monocultivo industrial de árboles o, si lo han visto, fue junto con funcionarios de la empresa que maneja la plantación. Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte. Sus argumentos están encaminados a desviar la atención de estos asuntos.
Extracto tomado del libro de Cris Lang : “Árboles Genéticamente Modificados. La amenaza definitiva para los bosques”. Publicado por WRM. Uruguay
– Enviado por RED POR UNA AMÉRICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS
Por Chris Lang
mas información http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/38822
Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte
Los promotores de los árboles modificados genéticamente intentan convencer a los demás de que la investigación en árboles GM es una tecnología neutral desarrollada por los científicos para resolver algunos de los problemas del mundo. Presentan una serie de argumentos que desvían la atención de los problemas asociados con los árboles GM y los modelos industriales de forestación, con inclusión de los monocultivos forestales.
Steven Strauss es profesor de biología molecular y celular y de genética del Departamento de Ciencia Forestal de la Universidad de Oregón y uno de los principales investigadores en árboles GM del mundo. En 2001, Strauss y sus colegas del Instituto Forestal de Oxford escribieron que las discusiones sobre los árboles GM tienden a ser “altamente polarizadas”:
En los debates, los argumentos a menudo pasan gradualmente de lo biológico a lo ideológico, según la visión del mundo del participante. Aquellos que están en contra del manejo intensivo de la producción de madera, que sienten que la modificación genética es inaceptablemente innatural o que objetan el importante papel de las patentes, y por lo tanto de las corporaciones, en la modificación genética tienden a estar en contra. Aquellos que creen que producir más madera en menos tierra es un objetivo importante tanto en lo ambiental como en lo económico y que aceptan que la tecnología y las grandes corporaciones sigan teniendo un papel importante en la forestación y la agricultura tienden a estar a favor.
Esta declaración también revela mucho sobre la visión del mundo de Strauss y sus colegas de clase media, de sexo masculino, del norte y altamente capacitados. Esta visión del mundo tiene muy poco en común con la realidad a la que se enfrentan los aldeanos que han perdido sus tierras y medios de sustento ante las masivas plantaciones forestales industriales en el Sur. O con la realidad de los trabajadores de las plantaciones que han visto a colegas y amigos envenenarse con las cantidades excesivas de plaguicidas que tienen que fumigar sobre las plantaciones. O con la de los trabajadores que producen carbón vegetal a partir de eucaliptos, en condiciones horrendas, en Brasil.
Los argumentos a favor de los árboles GM no tienen en cuenta las preocupaciones de las personas que viven cerca de las plantaciones. Tampoco están dirigidos a cualquiera que haya escuchado a los pobladores describir sus problemas desde el momento que una empresa de pulpa y papel cubrió su tierra con un monocultivo forestal. Por el contrario, los argumentos de quienes proponen la modificación genética están dirigidos a lectores mal informados que nunca han visto un monocultivo industrial de árboles o, si lo han visto, fue junto con funcionarios de la empresa que maneja la plantación. Quienes proponen los árboles GM nunca discuten los derechos a la tierra ni los derechos de las comunidades locales a manejar sus propios recursos. No hablan de reducir la demanda de productos de madera tales como el papel, ni del hecho de que la demanda viene del Norte en su mayor parte. Sus argumentos están encaminados a desviar la atención de estos asuntos.
Extracto tomado del libro de Cris Lang : “Árboles Genéticamente Modificados. La amenaza definitiva para los bosques”. Publicado por WRM. Uruguay
– Enviado por RED POR UNA AMÉRICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS
Por Chris Lang
mas información http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/38822
Documentales uruguayos en Argentina: la lucha por la tierra. "Memoria del Presente"
Documentales uruguayos en Argentina: la lucha por la tierra, "Memorias del presente"
Grupo de Cine Insurgente y Colectivo La Patria Grande de Argentina, conjuntamente con Redes Amigos de la Tierra de Uruguay presentan esta serie de documentales uruguayos, producidos por realizadores orientales que viven en ambas orillas, con la intención de dar a conocer al público argentino la realidad de la extranjerización de la Tierra en Uruguay por una parte y luego la inclaudicable lucha de los trabajadores azucareros de Bella Unón, norte del país por tierra para quien la trabaja.
DOCUMENTALES URUGUAYOS EN ARGENTINA
"Memorias del Presente"
Lunes 25 de febrero y Lunes 3 de marzo: 21 horas
PROGRAMACION
"Impactos de la Forestación en Uruguay"
Casi un millón de hectáreas del territorio uruguayo han sido forestadas. En este documental se exponen las principales consecuencias ambientales, sociales, económicas y políticas de esta forestación.El testimonio de los afectados directos, asalariados rurales, productores y pobladores del campo, nos muestra una imagen de desolación que la forestación va dejando a medida que va ocupando nuevos territorios en nuestro país.
Producción: Redes Amigos de la TierraRealización: Víctor BurgosCoordinación :Lic. María Selva Ortiz y Lic. Sebastián BaldomirDuración: 25 minutos Uruguay Año 2007
"Yo pregunto a los presentes..." -
La tierra no se mediga, se gestiona y si no la dan, se toma-
A partir de una primera imagen con la voz y la reflexión de Daniel Viglieti, el documental busca poner desde su inicio el tema central en discusión: ¿de quién es la Tierra en el Uruguay de hoy? Protagonizada por los trabajadores del azúcar en Bella Unión,en el norte uruguayo,más conocidos como "peludos" quienes decidieron ocupar tierras el 15 de enero del 2006, cansados de las promesas del gobierno progresista, el relato traza un puente entre los luchadores actuales que piden "tierra pal que la trabaja" y las viejas luchas que en los años 60 y 70 desarrollaron sus padres, junto al líder campesino y posterior fundador del MLN-Tupamaros Raúl Sendic. ".
Producción: Grupo de Cine InsurgenteDirección: Alejandra GuzzoGuión: Alejandra Guzzo, Omar Neri y Fernando KrichmarMontaje: Omar NeriMúsica: Banda de Rock uruguayo Cuatro Pesos de PropinaDuración: 60 minutos,Uruguay, Año 2007
" Mandiyú"
El documental cuenta sobre la forma de trabajo y de vida, los sueños y proyectos de un grupo de familias de pequeños productores que ocupan tierras en Bella unión.Durante la crisis de la caña de azúcar en el norte del uruguay, los ocupantes sobrevivieron con la diversificación del trabajo, particularmente con la producción lechera. La lucha por la tierra y por planes productivos, sumado al poco eco que este reclamo ha tenido en las autoridades, desemboca el 14 de enero de 2007 en la toma de tierras estatales, administradas por el Instituto Nacional de Colonización.
Equipo de Realización: Leticia Cuba, Sandro Pereyra y Víctor BurgosDuración : 19 minutos- Uruguay- Año 2007
Espacio INCAA Km 0 Gaumont Rivadavia 1635 -Congreso
Entrada Libre y GratuitaContactos de Prensa:alejandraguzzo@gmail.comCelular: 156 144 5591Agradecemos su Difusión
Grupo de Cine Insurgente y Colectivo La Patria Grande de Argentina, conjuntamente con Redes Amigos de la Tierra de Uruguay presentan esta serie de documentales uruguayos, producidos por realizadores orientales que viven en ambas orillas, con la intención de dar a conocer al público argentino la realidad de la extranjerización de la Tierra en Uruguay por una parte y luego la inclaudicable lucha de los trabajadores azucareros de Bella Unón, norte del país por tierra para quien la trabaja.
DOCUMENTALES URUGUAYOS EN ARGENTINA
"Memorias del Presente"
Lunes 25 de febrero y Lunes 3 de marzo: 21 horas
PROGRAMACION
"Impactos de la Forestación en Uruguay"
Casi un millón de hectáreas del territorio uruguayo han sido forestadas. En este documental se exponen las principales consecuencias ambientales, sociales, económicas y políticas de esta forestación.El testimonio de los afectados directos, asalariados rurales, productores y pobladores del campo, nos muestra una imagen de desolación que la forestación va dejando a medida que va ocupando nuevos territorios en nuestro país.
Producción: Redes Amigos de la TierraRealización: Víctor BurgosCoordinación :Lic. María Selva Ortiz y Lic. Sebastián BaldomirDuración: 25 minutos Uruguay Año 2007
"Yo pregunto a los presentes..." -
La tierra no se mediga, se gestiona y si no la dan, se toma-
A partir de una primera imagen con la voz y la reflexión de Daniel Viglieti, el documental busca poner desde su inicio el tema central en discusión: ¿de quién es la Tierra en el Uruguay de hoy? Protagonizada por los trabajadores del azúcar en Bella Unión,en el norte uruguayo,más conocidos como "peludos" quienes decidieron ocupar tierras el 15 de enero del 2006, cansados de las promesas del gobierno progresista, el relato traza un puente entre los luchadores actuales que piden "tierra pal que la trabaja" y las viejas luchas que en los años 60 y 70 desarrollaron sus padres, junto al líder campesino y posterior fundador del MLN-Tupamaros Raúl Sendic. ".
Producción: Grupo de Cine InsurgenteDirección: Alejandra GuzzoGuión: Alejandra Guzzo, Omar Neri y Fernando KrichmarMontaje: Omar NeriMúsica: Banda de Rock uruguayo Cuatro Pesos de PropinaDuración: 60 minutos,Uruguay, Año 2007
" Mandiyú"
El documental cuenta sobre la forma de trabajo y de vida, los sueños y proyectos de un grupo de familias de pequeños productores que ocupan tierras en Bella unión.Durante la crisis de la caña de azúcar en el norte del uruguay, los ocupantes sobrevivieron con la diversificación del trabajo, particularmente con la producción lechera. La lucha por la tierra y por planes productivos, sumado al poco eco que este reclamo ha tenido en las autoridades, desemboca el 14 de enero de 2007 en la toma de tierras estatales, administradas por el Instituto Nacional de Colonización.
Equipo de Realización: Leticia Cuba, Sandro Pereyra y Víctor BurgosDuración : 19 minutos- Uruguay- Año 2007
Espacio INCAA Km 0 Gaumont Rivadavia 1635 -Congreso
Entrada Libre y GratuitaContactos de Prensa:alejandraguzzo@gmail.comCelular: 156 144 5591Agradecemos su Difusión
lunes, 18 de febrero de 2008
JUNTAR DISCURSO Y REALIDAD
Ricardo Carrere* y el nuevo MGAP
JUNTAR DISCURSO Y REALIDAD
No se trata de quién está o no a cargo de un ministerio o de una direcciónforestal. El problema es más de fondo, y es la política que va a impulsarel país en esta materia. Hasta el momento, desde la Dirección Forestal se observaron cambios muymenores -aunque no se puede negar que hay cosas de importancia, como laeliminación de los subsidios y la exoneración de impuestos a lasempresas-. Pero más allá del discurso no hubo un cambio sustancial en lapolítica. O sea, mientras el discurso desde la Dirección Forestal –noimporta que sea Berterreche o Juan Pérez– fue en una dirección, larealidad ha ido en otra. Desde la Dirección Forestal se dio la impresión de que se estabanrevaluando los suelos de prioridad forestal para limitar el uso de esaactividad. En los hechos sólo se empeoró. Se eliminaron algunos y seincorporaron otros, lo que redundó en un aumento de 500 mil hectáreasdestinadas a la actividad. En el discurso del Ministerio de Economía, pero que también pasa por laDirección Forestal, se dice que el Estado va a limitar el acceso a latierra por parte de las sociedades anónimas. Eso no ha ocurrido nunca. Lasgrandes empresas, como Stora Enso, ENCE, Botnia, empresas chilenas, siguencomprando tierras como sociedades anónimas. El discurso no se condice conla realidad. Se hizo un cambio en la legislación de evaluación de impacto ambiental, sedijo que se iba a incluir a las plantaciones de árboles. En los hechos noocurrió. Si se presenta un proyecto para forestar en suelos declaradoscomo prioridad forestal, no requiere evaluación de impacto ambiental. Vemos que la política actual responde de alguna manera a las críticas dela sociedad civil. Hay una oposición creciente a los monocultivos y elEstado responde con un discurso pero no con una realidad. Y eso no dependede una persona, no depende de que Berterreche esté o no a cargo. Mientras el Estado no escuche lo que dicela gente (paren con la forestación, paren de vender tierras a sociedadesanónimas, que encima son extranjeras) es irrelevante que alguien esté enun puesto o en otro. Para nosotros Berterreche no es mejor ni peor que otros. Lo que hay quecambiar es la política vigente (fe promoción a los cultivos de árboles, opor lo menos impedir que se sigan apropiando tierras uruguayas paramonocultivos. El país tiene más de 1 millón de hectáreas plantadas, eso sobra paradesarrollar el modelo y varias plantas de celulosa. No hay razones paraque se siga plantando. —El ministerio, y Berterreche desde la dirección, es firme impulsor deimplementar políticas que privilegien el silvopastoreo ¿no se trabajó enese sentido? —Pocos uruguayos podemos estar en contra del discurso de que el árbolconviva con la vaca. Uruguay tiene Una larga tradición de plantareucaliptos en el campo y eso nunca generó mayor debate nacional. Pero, porun lado se dice la vaca y el árbol, y en los hechos siguen avanzando losgrandes monocultivos. No le dicen que no puede comprar una sociedadanónima, no se le dice que sólo va a poder plantar el 10 por ciento delpredio, porque tienen que convivir la vaca y el árbol. Es un discursovacío de contenido en la realidad. En todo caso, la incorporación de Berterreche me genera más dudas aun, yaque de alguna manera se lo está premiando. Se le está diciendo "lo quehiciste en la Dirección Forestal estuvo muy bien". No es que haya hecholas cosas mal, es que en lo esencial no se cambió la política. *
integrante del Grupo Guayubira
Artículo publicado en
semanario Brecha, 15 de febrero de 2008. ------------------------------------------------------
---Grupo Guayubira
Maldonado 1858Montevideo 11200 -
Uruguaytel: 413 2989 - fax: 410 0985
http://www.guayubira.org.uy
e-mail: info@guayubira.org.uy
JUNTAR DISCURSO Y REALIDAD
No se trata de quién está o no a cargo de un ministerio o de una direcciónforestal. El problema es más de fondo, y es la política que va a impulsarel país en esta materia. Hasta el momento, desde la Dirección Forestal se observaron cambios muymenores -aunque no se puede negar que hay cosas de importancia, como laeliminación de los subsidios y la exoneración de impuestos a lasempresas-. Pero más allá del discurso no hubo un cambio sustancial en lapolítica. O sea, mientras el discurso desde la Dirección Forestal –noimporta que sea Berterreche o Juan Pérez– fue en una dirección, larealidad ha ido en otra. Desde la Dirección Forestal se dio la impresión de que se estabanrevaluando los suelos de prioridad forestal para limitar el uso de esaactividad. En los hechos sólo se empeoró. Se eliminaron algunos y seincorporaron otros, lo que redundó en un aumento de 500 mil hectáreasdestinadas a la actividad. En el discurso del Ministerio de Economía, pero que también pasa por laDirección Forestal, se dice que el Estado va a limitar el acceso a latierra por parte de las sociedades anónimas. Eso no ha ocurrido nunca. Lasgrandes empresas, como Stora Enso, ENCE, Botnia, empresas chilenas, siguencomprando tierras como sociedades anónimas. El discurso no se condice conla realidad. Se hizo un cambio en la legislación de evaluación de impacto ambiental, sedijo que se iba a incluir a las plantaciones de árboles. En los hechos noocurrió. Si se presenta un proyecto para forestar en suelos declaradoscomo prioridad forestal, no requiere evaluación de impacto ambiental. Vemos que la política actual responde de alguna manera a las críticas dela sociedad civil. Hay una oposición creciente a los monocultivos y elEstado responde con un discurso pero no con una realidad. Y eso no dependede una persona, no depende de que Berterreche esté o no a cargo. Mientras el Estado no escuche lo que dicela gente (paren con la forestación, paren de vender tierras a sociedadesanónimas, que encima son extranjeras) es irrelevante que alguien esté enun puesto o en otro. Para nosotros Berterreche no es mejor ni peor que otros. Lo que hay quecambiar es la política vigente (fe promoción a los cultivos de árboles, opor lo menos impedir que se sigan apropiando tierras uruguayas paramonocultivos. El país tiene más de 1 millón de hectáreas plantadas, eso sobra paradesarrollar el modelo y varias plantas de celulosa. No hay razones paraque se siga plantando. —El ministerio, y Berterreche desde la dirección, es firme impulsor deimplementar políticas que privilegien el silvopastoreo ¿no se trabajó enese sentido? —Pocos uruguayos podemos estar en contra del discurso de que el árbolconviva con la vaca. Uruguay tiene Una larga tradición de plantareucaliptos en el campo y eso nunca generó mayor debate nacional. Pero, porun lado se dice la vaca y el árbol, y en los hechos siguen avanzando losgrandes monocultivos. No le dicen que no puede comprar una sociedadanónima, no se le dice que sólo va a poder plantar el 10 por ciento delpredio, porque tienen que convivir la vaca y el árbol. Es un discursovacío de contenido en la realidad. En todo caso, la incorporación de Berterreche me genera más dudas aun, yaque de alguna manera se lo está premiando. Se le está diciendo "lo quehiciste en la Dirección Forestal estuvo muy bien". No es que haya hecholas cosas mal, es que en lo esencial no se cambió la política. *
integrante del Grupo Guayubira
Artículo publicado en
semanario Brecha, 15 de febrero de 2008. ------------------------------------------------------
---Grupo Guayubira
Maldonado 1858Montevideo 11200 -
Uruguaytel: 413 2989 - fax: 410 0985
http://www.guayubira.org.uy
e-mail: info@guayubira.org.uy
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CONVOCATORIA Y PROGRAMA 15 Y 16 DE DICIEMBRE 2007
ASAMBLEA TACUAREMBÓ - ASAMBLEA REGIONAL - DICIEMBRE 2007
EL 15 Y 16 DE DICIEMBRE EN TACUAREMBÓ URUGUAY OCURRIO ALGO HISTORICO, POR PRIMERA VEZ SE UNEN LOS PUEBLOS ARGENTINO, BRASILEÑO ,URUGUAYO Y MARCHAN POR "NUESTROS RIOS, NUESTRA TIERRA Y NUESTRO FUTURO".CONTRA EL MODELO FORESTAL CELULOSICO Y LAS PASTERAS. HACIA UNA NUEVA LIGA FEDERAL EN LA LUCHA POR LA DIGNIDAD DE LOS PUEBLOS DE LA “PATRIA GRANDE”. Asamblea Tacuarembó
"Los pueblos de la América del Sur están intimamente unidos por vínculos de naturaleza e intereses recíprocos"
José Gervasio Artigas